8 abr. 2009

TRIANGULO MALDITO


Mis experiencias extresantes provienen de tres fuentes: mi entorno, mi cuerpo y mis pensamientos. El entorno me bombardea constantemente siempre tengo que adaptarme y moldearme a los demás, viéndome obligada a soportar el caos, la falsedad, la mentira, la envidia, los celos y la crueldad. Todo esto acaba afectando a mi auto estima y a mi estabilidad.

Mi segunda fuente de ansiedades fisiológica, los momentos agotadores de mi adolescencia y de mi madurez. Mucha gente se agobia por las enfermedades, ese no es mi caso.

A mi me agobia y estresan mas las amenazas que bienen de mi entorno; siento como la frecuencia cardiaca y respiratoria aumentan, mis extremidades notan la tensión y en otras ocasiones me pasa todo lo contrario.

Ante situaciones que me producen tristeza o pesar , mi cuerpo reacciona enlenteciendo o aminorando mis constantes vitales.

Y mi tercera fuente de estres proviene de mis pensamientos: el modo de interpretar y catalogar mis experiencias.

Me han dececcinado todas y cada una de las personas en las que he confiado y de una manera o otra me he abierto con ellas, les he explicado como me siento y lo que siento y lo que me gustaría.

Pero siempre he jugado en desventaja ya que no se nada de ninguna de ellas, solo se que me han mentido, que han jugado con mis sentimientos, con esos que tanto me cuesta exteriorizar.

Las pocas veces que duermo es para enfrentarme con una mescla de recuerdos, imagenes, fantasias y sensaciones que hacen referencia a mi experiencia diaria.
Ahora noto como el tiempo corre en mi contra y lo que necesito es que se detenga, para poder pensar y actuar en consecuencia, pero noto como se acaba y sigo sin llegar a ninguna parte.